Usar la inteligencia artificial para diseñar ‘biodiverciudades’: Duque

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Usar la inteligencia artificial para diseñar ‘biodiverciudades’: Duque

El expresidente de Colombia, invitado de honor a la décimo quinta edición de Visión, se refirió a los retos de la planeación urbana en el país. La

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El expresidente de Colombia, invitado de honor a la décimo quinta edición de Visión, se refirió a los retos de la planeación urbana en el país.

La distribución de ingresos en la población ha sido por décadas el principal factor para la planificación de las grandes ciudades y entornos urbanos en Colombia, pero esta concepción debe cambiar para afrontar los desafíos en materia de desarrollo sostenible, cambio climático y calidad de vida que encierra el futuro inmediato, expuso en la Universidad de la Costa el expresidente Iván Duque Márquez en el marco del evento Visión 2023, que tiene por tema ‘Sostenibilidad urbana: retos e innovación’. 

En su conferencia ‘De camino a cero’, el expresidente de los colombianos respaldó la idea de convertir a Barranquilla y las principales capitales del país en «biodiverciudades» y propuso emplear la inteligencia artificial para conseguirlo en menor tiempo. 

«Por muchos años planeamos las ciudades en Colombia basados solamente en la distribución de ingresos y eso llevó al modelo de la estratificación. Entonces tenemos los estratos del uno al seis para definir temas tan importantes como las tarifas de servicios públicos o los subsidios, pero sin revisar otras problemáticas», explicó Duque, quien afirmó que este sistema ha llevado a que la población de menor ingreso se concentre en determinados sectores en los que no hay industrias ni comercio, lo que conlleva cubrir grandes distancias para desplazarse a los puestos de trabajo o a realizar compras, «generando presión sobre el transporte y dejando una huella individual de carbono», es decir, las emisiones de gases de efecto invernadero que produce la actividad diaria.

«Por eso hay que redefinir el diseño de las ciudades,  para salir, como lo están haciendo en Asia, de esa especie de bloqueo invisible donde no pueden convivir en un espacio geográfico personas de estrato seis y uno. Si empezamos a corregir eso vamos a reducir las distancias de traslados de sectores de la población y vamos a tener repercusiones también en la reducción sustancial de la huella individual de carbono», remarcó el exjefe de Estado.

Ante un auditorio nutrido, Duque Márquez hizo énfasis en que «la planificación tiene que ver con otros fenómenos: la densidad de zonas verde por habitante, por metro cuadrado y por barrio, la densidad del tipo de árboles que se requiere para que la ciudad pueda capturar CO2, y también implica que salgamos de temas tan tradicionales como seguir pensando que el manejo de residuos es crear botaderos y rellenos gigantes». 

Utilizar la inteligencia artificial para garantizar las denominadas tres ‘R’, reducir, reutilizar y reciclar, es una de las propuestas del exmandatario. «Primero, tenemos que garantizar que la distribución de materiales es una realidad, y luego empezar a consolidar volúmenes para poner en práctica la transformación de desecho en energía. Convertirlo en una fuente de distribución bajando el costo de las tarifas», sostuvo.

Duque reconoció el empeño de Barranquilla en transformarse en la primera «biodiverciudad» del país con estrategias como la siembra de árboles y la protección de las cuencas hidrográficas. «Esto requiere de un compromiso político de largo plazo y que todos los ciudadanos se pongan en la tarea de cumplir las metas anuales de arborización. Barranquilla decidió cambiar el chip y volver a mirar al río, vamos a traer turismo, a agradecer su presencia y a generar una valorización en función del Magdalena», dijo.

Así mismo, hizo énfasis en que hay que tomar decisiones audaces teniendo en cuenta que el 35 % del territorio de Colombia es amazónico, el 50 % es selva tropical húmeda y que el país tiene el privilegio de contar con el 50 % de los ecosistemas de alta montaña, que son fundamentales para enfrentar la crisis climática en el planeta. «Pero las ciudades deben liderar esta conversación con sus habitantes, decir qué tipo de árboles, porque los ciudadanos creen que sembrar cualquier árbol es una causa noble, pero hay unos que tienen repercusiones ecosistémicas que no son afines con los terrenos o que pueden representar una mayor demanda de agua. El concepto de biodiverciudad requiere que haya una estrategia en los planes de ordenamiento para el manejo de cuencas, ¿cómo protegemos y saneamos los ríos, pero también cómo logramos que las ciudades vuelvan a mirar hacia los ríos?», agregó.

Para Duque, la transición energética es fundamental en el diseño de ciudades sostenibles y amigables. «Nuestro país tiene una de las matrices energéticas más limpias del mundo: 70 % hidro y, si no se entorpecen los proyectos de inversión solares y eólicos, llegar a un 14 % como mínimo o tal vez un 20 % para final del año entrante, con lo que Colombia va a tener más del 90 % de su energía renovable, eso en materia de política nacional. Pero las ciudades también pueden incentivar que más ciudadanos e instituciones apuesten por la utilización de páneles fotovoltaicos para su autoconsumo y eso nos lleva a otra oportunidad que está por explorar: pequeñas redes de transmisión, en las que en una universidad como la CUC, que ya está adelantando un proyecto de este tipo, los excedentes que genere los pueda transmitir a la red de distribución y la de comercialización y se le paga de vuelta», precisó.

En opinión del expresidente Duque, experto en políticas ambientales, proyectos como el de la Universidad de la Costa, multiplicados en espacios empresariales, académicos, grandes superficies y complejos residenciales de gran densidad, van a «permitir que los ciudadanos tengan una mayor conciencia y que lo que aporten a la red pueda reducir el valor de su tarifa de energía, como parte del compromiso individual y colectivo de convertirse en una biodiverciudad».

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