Agua y cambio climático: ¿cómo se puede mitigar a través de un estudio en el Embalse del Guájaro?

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Agua y cambio climático: ¿cómo se puede mitigar a través de un estudio en el Embalse del Guájaro?

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, se prevé que para 2050 la demanda mundial de agua (en extracciones de agua) aumente en un 55 %

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De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, se prevé que para 2050 la demanda mundial de agua (en extracciones de agua) aumente en un 55 %.

Desde 1993, cada 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua, una jornada que busca crear conciencia y promover acciones para tratar la crisis mundial del agua y saneamiento, pues al día de hoy 2.000 millones de personas viven sin acceso a agua potable.

La ONU señala que “los problemas que se encuentran a lo largo del ciclo del agua están socavando el progreso en los principales conflictos planetarios: desde la salud hasta el hambre, desde la igualdad de género a los trabajos, pasando por la educación, la industria, los desastres naturales y la falta de paz”.  Además, recuerdan que en 2015, el mundo se comprometió con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 como parte de la Agenda 2030: la promesa de que todos tendrían agua y saneamiento gestionados de forma segura para 2030, una promesa que está lejos de cumplirse; sin embargo, se están llevando a cabo acciones que buscan aportar a la consecución de este objetivo .

Una de estas acciones las realizan los investigadores que desde su área de experiencia unen esfuerzos para mediar y evaluar la calidad del agua, lo que resulta de vital importancia para conocer el estado de los ecosistemas y saber si esta es apta para el consumo humano. Es por esto que Ana Carolina Torregroza, docente de tiempo completo adscrita al departamento de Ciencias Naturales y Exactas  de la Universidad de la Costa, ha enfocado sus investigaciones en estas mediciones, especialmente en el Embalse del Guájaro.

Este ecosistema artificial formado por la unión de varias ciénagas, y que se constituye en uno de los más importantes del departamento del Atlántico, ubicado entre los municipios de Repelón, Sabanalarga y Manatí, abastece de agua a gran parte de los territorios y cumple un papel fundamental para la economía agrícola y pesquera.

En el año 2010, los fenómenos del Niño y de la Niña afectaron notoriamente el Embalse, por lo que comenzaron a desarrollar un proyecto para determinar la calidad del agua con nuevas herramientas. En el artículo ‘Impacto de los cambios en la cobertura del suelo sobre la calidad del agua: una aplicación al Embalse de Guájaro, Colombia’, los investigadores hacen énfasis en el uso de Google Earth Engine platform para la obtención de imágenes satelitales.

“Esta es una zona de la que no hay mucha información, pero tiene bastante actividad agrícola y utiliza el agua para abastecerla. Cuenta con un distrito de riego que usa una motobomba para captar el agua que va a unos canales, y a través de ellos llega a los diferentes predios donde desarrollan esta actividad”, explica Torregroza.

Agrega que estos procesos son ejecutados por pequeños agricultores que no tienen buenas prácticas agrícolas, no hay un cuidado consciente de la tierra, usan en exceso fertilizantes y agroquímicos, lo que puede afectar la calidad del suelo. Adicional existen diferentes problemáticas relacionadas con la pérdida de la cobertura vegetal y a la vez se suman los efectos del cambio climático, pues, indica la investigadora, el Embalse del Guájaro está en una zona altamente vulnerable por la ubicación geográfica.  

“Para este estudio utilizamos sensores remotos e imágenes satelitales para evaluar la cobertura vegetal y para mirar cómo esa cobertura está afectando la calidad del agua; estas imágenes las obtuvimos de una herramienta innovadora que hemos utilizado anteriormente en otros estudios: Google Earth Engine platform, pero que ha sido poco utilizada en esta zona para el desarrollo de investigaciones”.

Para este estudio los investigadores, además del uso de las imágenes satelitales, hicieron mediciones de campo y tomaron información sobre la calidad del agua y datos suministrados por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico, además de la obtenida en los monitoreos constantes en el cuerpo de agua, lo que permitió analizar todas las características.

Resultados

En la investigación se evidencia que en algunas zonas la cobertura vegetal sí influye sobre la calidad del agua; por ejemplo:  cuando el suelo está desnudo o cuando hay un área urbana alrededor del cuerpo de agua, esos resultados les permitieron a los investigadores llegar a la conclusión de que la forma en la que las personas hagan uso del suelo sí está impactando directamente sobre la calidad del cuerpo de agua.

“Este tipo de investigaciones sirve como línea base para promover diferentes acciones de manejo, que hacia eso apunta la parte ambiental: a que formulemos estrategias que nos ayuden con la mitigación del impacto del cambio climático”, enfatiza la investigadora.

Sobre Ana Torregroza

Ingeniera pesquera de la Universidad del Magdalena, con maestría en Ecología Acuática de la Universidad del Magdalena y doctorado en Ciencias del Mar de la Universidad del Norte. Tiene experiencia en investigación, principalmente relacionadas con calidad de agua en ecosistemas acuáticos y dinámica biogeoquímica de ríos.

Referencia: Impacto de los cambios en la cobertura del suelo sobre la calidad del agua: una aplicación al Embalse de Guájaro, Colombia

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