La incidencia de la covid-19 en la innovación de los cineclubes de Barranquilla

Como una iniciativa del profesor del Departamento de Humanidades de la Universidad de la Costa Nestor De León surgió la investigación ‘Resist Covid-19: Innovation, intellectual property, and public education. A look from the perspective of four film clubs in the city of Barranquilla’, así lo confirmó el también profesor de esta alma mater Yair Murillo. 

El investigador Murillo, quien a su vez hizo parte del estudio, explicó que la investigación se dio en medio del contexto del aislamiento social por covid-19 y contó con la asesoría metodológica de Joseph Crawford y la participación de los docentes Liliana López y Farouk Calderón. Agregó que la primera motivación que surgió en conjunto fue la de analizar la situación que enfrentaban los cineclubes en medio de la calamidad pública.

“Nosotros sabíamos que el proceso de formación de públicos en la ciudad venía creciendo porque el barranquillero estaba asistiendo a las salas alternas y a los espacios académicos para ver cine, pero esto se frenó por la contingencia. De hecho, a raíz de esta situación suponíamos que todo iba a cambiar, así que nos enfocamos en contar la historia que estaban viviendo los cineclubes y los cineforos de la ciudad, revisando el hecho de hacia dónde iban y cuáles eran los retos que estarían enfrentando. Todo esto desencadenó una serie de consultorías y conversaciones”.

En el plan de trabajo se dedicaron a seleccionar los cineclubes que venían “presentando un impulso interesante” y que frente a la situación se estaban arriesgando a innovar, haciendo uso de lo digital. En ese proceso llevaron a cabo “una metodología de exploración de campo y una revisión exhaustiva”, detallando lo que los cineclubes estaban haciendo en las redes sociales, cómo estaban sobreviviendo y cómo se estaban transformando. 

A partir de ahí desarrollaron como instrumento algunas encuestas que aplicaron en aproximadamente 25 personas de cinco cineclubes de la capital atlanticense. También realizaron entrevistas que dieron paso a diálogos con los cineclubistas y con quienes lideran este tipo de espacios que cuentan diversas historias a través de un lenguaje audiovisual, que siguen hablando activamente de diferentes películas y del proceso de formación de público, y que generan la renovación por medio de plataformas que permiten apreciar las películas o hacer uso de los bancos de filmes de dominio público o los que dispone el Ministerio de Cultura a nivel nacional y latinoamericano.

“Este proyecto a su vez nos permitió descubrir algo interesante y es que los cineclubes -antes de la pandemia- venían atravesando por una problemática que el aislamiento logró evidenciar, y que tiene que ver con los derechos de autor, un tema que trajo consigo la llegada de las plataformas de streaming. Hoy en Colombia y en el mundo, el copyright o el derecho de autor bloquea los espacios académicos porque hay unos gigantes que están detrás protegiendo la emisión, la puesta a disposición y el acto de la comunicación pública de las películas, entonces, ya no se puede tomar una película ni siquiera en el contexto académico, a menos que contemos con el permiso o que paguemos los derechos, que normalmente son muy costosos. Por lo anterior, los cineclubes se dedicaron a tener un proceso de curaduría en sus películas mucho más exhaustivo y se limitaron en lo que podían o no emitir dentro de la gran programación que existe”.

Al identificar esta situación, el grupo investigador se trazó el objetivo de responder el interrogante: ¿cómo la pandemia estaba afectando los cineclubes?, teniendo en cuenta los problemas relacionados con la propiedad intelectual y con el cierre de las salas. En esa indagación  encontraron que los cineclubes se estaban dedicando a enviar, a través de las redes sociales, mensajes a su audiencia sobre cuáles eran las películas que se estrenarían y en qué plataformas iban a ser emitidas, con el fin de que pudieran apreciarlas y luego se congregaran virtualmente para conversar sobre los filmes. Es así como -dijo- para muchos el cineclub pasó de ser el espacio donde se veía la película a ser el lugar donde se habla del lenguaje cinematográfico, el concepto y el contexto histórico, social y cultural de cualquier cinta.

“Luego de ese hallazgo intervine de manera más profunda, haciendo la revisión documental. Posteriormente apareció el concepto de la innovación, que sabemos que va muy ligado a los procesos de propiedad intelectual e industrial, y derechos de autor”.

En el marco de los resultados de la investigación también encontraron que sí había  producción de nuevo contenido académico “porque los foros quedaban grabados” y gracias a la tecnología podían contar con la participación virtual de expertos radicados en cualquier territorio. A su vez, indicó que permitía que las personas de otros lugares y de otras culturas se conectaran, propiciando un acervo mediante los diálogos que se daban en medio de la contingencia. Esto sin duda -explicó- hizo que los cineclubes de Barranquilla trascendieran más allá del espacio físico y que quedaran inmortalizados en el tiempo. Otro punto que observaron fue que los cineclubes empezaron a entender que las plataformas no funcionaban como sus antagonistas ni tampoco eran el enemigo del cine de autor y el independiente, sino que podían funcionar como ventanas de exposición y como medio que pusiera en marcha las películas. 

Respecto a la propiedad intelectual, manifestó que todos los foros empezaron a ser grabados y quedaron en plataformas que en su gran mayoría fueron registrando. Incluso, se dedicaron a crear películas o documentales teniendo en cuenta el tema de los derechos de autor.

Murillo estimó que la importancia de este tipo de estudios, más allá del cine mismo, está en  que las películas por muchos años se han convertido en un recurso didáctico que puede ser empleado en cualquier área, asignatura o campo de conocimiento. Manifestó que, históricamente, cuando se habla de cineclub se hace referencia al espacio que siempre formará a un público, no solo desde el entretenimiento o de un lenguaje técnico, sino también desde la misma semiótica, análisis narrativo, de la imagen y del discurso. Añadió  que la relevancia del artículo también radica en que desde las mismas escuelas de cine o universidades “se podrá tener un precedente de cómo en el cine se puede innovar no solo desde la creación y desde la técnica, sino también desde el público, y cómo los colectivos pueden reinventar la forma en que ven el cine”.

Sintetizó que a raíz de esta investigación ha surgido otro proyecto que desde ya se encuentran desarrollando y que su objeto de estudio tiene que ver con la incidencia de las plataformas de streaming como recurso didáctico para la formación en el Caribe colombiano.

Referencia: Resist Covid-19: Innovation, intellectual property, and public education. A look from the perspective of four film clubs in the city of Barranquilla

DOI: https://hdl.handle.net/11323/9173

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